
Poeta y Escritor Nicaragüense Rubén Darío, Príncipe de las Letras Castellanas
«Y ese artista era yo, misterioso y gimiente,
que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.»
Rubén Darío
Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío, nació el 18 de enero de 1867 en Metapa, hoy Ciudad Darío, Nicaragua. Un poeta universal que marcó un antes un después de la poesía a nivel internacional, reconocido y admirado por muchos hasta el presente. Su legado literario ha impactado la mente de grandes y pequeños, demostrando que en la poesía y los cuentos sutilmente cristaliza la realidad.
Desde su más tierna infancia, demostró una memoria prodigiosa que le permitía recordar incluso los días en que aún lo llevaban en brazos. Esta habilidad se manifestó pronto, ya que a los 3 años ya era capaz de leer. Su infancia en León, bajo el cuidado de sus tíos abuelos, estuvo marcada por una voraz curiosidad intelectual y un entorno lleno de historias y leyendas que alimentarían su futura genialidad literaria. Los primeros libros en leer fueron: Don Quijote de la Mancha, la Biblia, Las Mil y Una Noche, Los Oficios de Cicerón, la Corina de Madame Stäel, La Caverna de Strozzi, un tomo de comedias clásicas españolas y una novela terror.
Que Rubén Darío no tuviera un grado académico, no limitó su capacidad para retener, leer, escuchar y hablar un lenguaje extravagante y a la vez sencillo, que permitió ganarse el respeto y aprobación de los poetas. Fue un hombre espectacular que con sus versos cautivó a miles y dejó una suave lírica al oído y la mente, sus obras comprueban que talento e ingenio abundaban.
A pesar de las carencias económicas de su juventud, Darío logró forjar una formación autodidacta envidiable, sumergiéndose en la literatura clásica y francesa. Su estadía en Chile fue determinante, ahí trabajo como periodista en distintos periódicos; y como un hombre conocedor del arte y la cultura, a los 21 años revolucionó la escritura y creó uno de sus libros más emblemáticos y transformadores, “Azul…”; el cual se publicó el 30 de Julio de 1888. Este libro, una mezcla de cuentos y poemas, rompió con las estructuras rígidas del siglo XIX y marcó oficialmente el nacimiento del Modernismo, un movimiento que renovó el léxico y la métrica.
Posterior a la publicación de “Azul…”, Darío en 1896 vuelve a destacar con sus libros “Prosas profanas y otros poemas”, donde el esteticismo, los cisnes y la elegancia alcanzaron su punto máximo y en 1905, Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas”, el poeta mostró una faceta más profunda, reflexiva y preocupada por el destino de los pueblos hispanos frente al auge del imperialismo, demostrando que su poesía era también un arma de identidad política y cultural. Estos libros fueron los más emblemáticos, y muchos escritos han sido traducidos a otros idiomas, demostrando la basta influencia que Rubén ha tenido hasta estos últimos años.
Rubén Darío, fue reconocido por muchos países a tal punto que, en Chile, Argentina, Francia y España, tienen monumentos en honor a él, incluyendo a la tierra que lo vio nacer, Nicaragua. Darío no es solo el máximo referente literario, sino un símbolo de unidad lingüística y orgullo para todos los hispanohablantes, recordándonos que la palabra tiene el poder de transformar el mundo.
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