El 19 de julio representa una fecha sumamente importante para el pueblo de Nicaragua, fue un sueño que se convirtió en realidad, la lucha de muchos años al fin dio frutos. Nunca se perdió la esperanza de disfrutar con libertad y poder conseguir la soberanía.
Los hechos que culminaron en este triunfo histórico que se remontan a 1979, cuando se logró articular una insurrección popular masiva en todo el territorio. Después de años de intensa lucha armada y constante movilización social, las fuerzas del Frente Sandinista lograron desarticular a la Guardia Nacional.
El 17 de julio de 1979, Anastacio Somoza, tomó la decisión de salir del país con su familia, para nunca más regresar y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), reafirmó y cimentó su compromiso con el pueblo de vivir libres de opresión. De esta manera colapsó de manera definitiva el largo régimen dictatorial de la familia Somoza.
El momento cumbre de esta revolución ocurrió precisamente aquel 19 de julio de 1979, cuando las diferentes columnas guerrilleras entraron de forma triunfante a la ciudad de Managua. La población salió masivamente a las calles para recibir a los combatientes, celebrando el fin de más de cuatro décadas de dictadura, sufrimiento, masacres, injusticias y sangre derramada.
El país ha avanzado en múltiples victorias, atribuyendo este progreso continuo a las políticas implementadas por el Buen Gobierno Sandinista. Esta narrativa de triunfo es el eje central durante todas las festividades. Como parte de los logros que se resaltan, Nicaragua ha avanzado de forma notable en su desarrollo en infraestructura pública y la construcción de una extensa red de carreteras. Asimismo, se destaca la ampliación en la cobertura de los sistemas de educación, salud gratuita y de calidad.
El deseo del General Augusto C. Sandino y el Comandante Carlos Fonseca Amador, en conjunto de varios héroes y mártires que cayeron en combate, se cumplió, por eso sus muertes no fueron en vano, gracias a su sacrificio el pueblo puede desbordarse en las calles libremente celebrando este día histórico en que Nicaragua se apropió de las palabras
libertad y soberanía. De esta manera, se reafirma el compromiso de seguir construyendo un país próspero inspirado en aquel julio victorioso.